Estoy en un punto de mi vida en el que, por primera vez siento la presión de la misma. A medida que vamos creciendo, entramos a la escuela y tenemos un plan. Si entramos en primaria, pasas a grados mayores hasta que llegamos a secundaria y luego a la preparatoria, todo en un ciclo asegurado.
Pero cuando llegas a tu último año, la presión comienza poco a poco haciéndote a entender que a partir de ahora, todas las decisiones que tomes dependen de ti. Estás a nada de ser un adulto y debes tomar consciencia de que solo depende de ti lograr el futuro que tienes para tu vida. Mientras creces, comienzas a hacer planes, pero cuando no comienzan a salir como esperabas (como ser admitido en la universidad en la que soñaste estudiar) la presión comienza a volverse insoportable.
Aquí es cuando realmente te das cuenta de que todo lo que te decían era verdad, que mientras estas en el liceo/preparatoria (o como sea que le digan desde donde me leen) todo es fácil.
Hace poco releí "Buscando a Alaska" de mi querido y adorado John Green (por cierto, estoy pensando en comenzar a subir reseñas, pero todavía no estoy muy segura, me da un poquito de miedo jaja) no pude sentirme mas identificada con Miles con respecto a la búsqueda de su "Gran quizá".
Toda esta búsqueda sobre nosotros mismos en estos años, para descubrir (o hacer el intento) que somos y hacia donde queremos ir, nos lleva a la frase anterior. ¿Qué es lo que realmente queremos con nuestras vidas? La mayoría de las personas (incluyéndome hasta hace poco) no entienden la profundidad y todo lo que abarca esta pregunta.
Mientras releí el libro, conseguí una frase que quiero compartir con ustedes:
"Porque todos los que alguna vez han perdido su camino en la vida han experimentado la insistencia de esa pregunta. En algún momento, todos miramos arriba y nos damos cuenta de que estamos perdidos en un laberinto"
Cuando Miles habla sobre el laberinto, que se refiere a una cita de Simón Bolívar en un libro de Gabriel García Marquez "¡Maldición! ¿Cómo salir de este laberinto?" comienza este debate sobre cual es el significado del mismo. ¿La vida?, ¿la muerte?, ¿el sufrimiento?
En lo personal, después de pensarlo como por tres horas, el laberinto es la vida. Vivimos de decisiones que nos llevan por el buen o el mal camino. Se ha demostrado que la vida es prácticamente ensayo y error y que de cada equivocación (depende del punto de vista que lo veas) queda una enseñanza. Así que vivimos en un laberinto en el que cada experiencia nos lleva (o nos aleja) de la salida.
Ahora, no se como sentirme o mejor dicho, como expresarme con respecto a la salida del laberinto. No se si es la muerte, haber vivido una vida plena, o la famosa "iluminación". Tampoco sé si alguna vez salimos del mismo, tal vez morir no nos asegura salir del laberinto, tal vez seguimos en el mismo vida tras vida.
Hubo una frase, al final de mi libro donde John hablaba sobre que compartía la fascinación de Miles por las últimas palabras, donde decía:
"Nací en el laberinto de Bolívar pero creo en el gran quizá de Rebelais" y debo admitir que si quisiera tener algún tipo de filosofía en mi vida, sería esa.
Vivir en un laberinto significa que muchas veces estaremos en el camino equivocado, la desesperación nos hará creer que estamos en un lugar sin salida del cual nunca podremos escapar, pero solo la perseverancia nos llevará a la salida. Creo que cuando vives con sueños o con esperanza, la vida se vuelve mágica.
A partir de hoy, estoy dispuesta a vivir la vida que mi gran quizá me depare. Tenia miedo (como tantas veces he dicho en este blog) cuando las cosas que tenía planeadas comenzaron a salirme mal, pero que no me salgan bien a la primera no significa que sea el final de mi camino, al contrario.
Esto es apenas el comienzo.
-Q.
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